Aunque la depresión debe ser diagnosticada por un profesional, existe una serie de síntomas que te podrían indicar que es momento de buscar ayuda, como por ejemplo un sentimiento persistente de tristeza, pérdida de interés, irritabilidad, frustración o ira, la sensación de inutilidad o culpa excesiva, así como la baja autoestima, la ansiedad, entre otros.