El día a día con un hijo que parece no escuchar, que pierde sus cosas constantemente o que no logra estarse quieto resulta ser agotador y desconcertante. Estas conductas, que a menudo se confunden con falta de disciplina o despistes propios de la edad, pueden ser en realidad las señales de un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). ¿Es un tema que te preocupa? En ese caso, te invitamos a quedarte en este nuevo artículo de Emociónate, tu centro de psicología en Vigo, puesto que vamos a abordar los detalles más relevantes de este trastorno en el ámbito infantojuvenil.
¿Cómo se manifiesta el TDAH?
El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico que afecta aproximadamente a uno de cada veinte menores en nuestro país. Aunque popularmente se asocia solo con niños inquietos, sus síntomas se manifiestan de formas muy diversas. Los especialistas distinguimos tres perfiles claros:
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El inatento, donde predominan los olvidos y la dificultad para organizarse.
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El hiperactivo-impulsivo, marcado por la urgencia de movimiento y las interrupciones constantes.
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Y, por último, el perfil que llega a combinar ambas variables.
Es importante observar si estos comportamientos aparecen en más de un lugar, como en casa y en el colegio, y si comenzaron antes de los doce años. En la adolescencia, por ejemplo, la hiperactividad motora suele disminuir, pero aparecen problemas emocionales más complejos, una desorganización profunda y una sensación interna de inquietud que requiere una atención especializada.
Diagnóstico del TDAH en niños y adolescentes
Como especialistas en psicología en Vigo, podemos asegurar que una de las mayores cargas para los padres es el sentimiento de culpa. No obstante, conviene aclarar que el TDAH no es consecuencia de una mala crianza ni de la dieta. Tiene una base genética y neurobiológica real, relacionada con el funcionamiento de ciertos neurotransmisores en el cerebro.
Sobre este trastorno también debemos aclarar que no existe una prueba única de laboratorio para detectarlo. El diagnóstico nace de una evaluación exhaustiva que incluye entrevistas clínicas, escalas de calificación y la observación del impacto que estos síntomas tienen en la vida diaria del menor.
Estrategias y apoyo psicológico
La buena noticia es que la gran mayoría de los niños mejoran de forma notable con un plan de intervención personalizado. El enfoque más eficaz combina, cuando es necesario, el apoyo farmacológico para equilibrar la química cerebral con una terapia conductual sólida. Como psicólogos, nuestro papel es el de entrenar a cada paciente de TDAH en habilidades sociales, gestión emocional y en proporcionar pautas concretas a padres y profesores para que el entorno del menor sea estructurado y comprensivo.
Psicólogos infantojuveniles en Vigo
Abordar el TDAH de forma profesional permite que niños y adolescentes desarrollen todo su potencial y recuperen la confianza en sus capacidades. Por eso mismo, si notas que las dificultades en los estudios o en la convivencia en casa están superando tus herramientas actuales, en Emociónate podemos ayudarte gracias a la experiencia de nuestros psicólogos en Vigo. Desde aquí puedes pedirnos una cita.