Vivir en un estado de alerta constante, donde cualquier pequeño contratiempo se siente como una montaña insuperable, te aseguramos que es agotador. Aunque, si estás leyendo este artículo, probablemente ya lo sepas. El problema es que esa sensación constante de estar superado por las circunstancias no nace de los problemas externos, sino de una falta de conexión con lo que ocurre en nuestro interior. Cuando no le ponemos nombre a lo que sentimos, reaccionamos de forma automática, cayendo en espirales de ira, ansiedad o apatía que terminan afectando a nuestra salud y a nuestras relaciones. ¿Te sientes justo así y le quieres poner solución? Entonces te animamos a descubrir nuestra terapia de gestión emocional en Vigo. Desde Emociónate te contamos más sobre ella a continuación.
La importancia de identificar lo que sientes
Identificar una emoción va mucho más allá de decir que estás "bien" o "mal". Muchos conflictos interpersonales y problemas de insomnio tienen su origen en sentimientos que no han sido reconocidos. Cuando no distingues si lo que experimentas es miedo, frustración o puro cansancio, es muy probable que termines pagando ese malestar con las personas que más quieres o somatizándolo con dolores físicos. ¿Qué hacer entonces? Lo esencial es reconocer la emoción en el momento en que aparece para frenar antes de estallar y elegir una respuesta mucho más coherente.
Poner nombre a tus emociones con la ayuda de nuestros psicólogos de Vigo
Para empezar a gestionar tu mundo interno, necesitas afinar el oído. En nuestro centro de terapia de gestión emocional en Vigo, enseñamos a observar tres señales clave:
- Qué notas en tu cuerpo
- Qué pensamientos te asaltan
- Qué impulso de acción sientes
Al preguntarte si eso que notas se parece más a la culpa, al agobio o a la tristeza, empiezas a desgranar la intensidad de tu sentir. A veces descubrirás una mezcla de alivio y pena, y entender esa complejidad es, precisamente, lo que te permite empezar a cuidarte de verdad.
¿Qué te quieren decir tus emociones?
Es fundamental desterrar la idea de que existen emociones negativas. Todas tienen una función biológica y un mensaje que entregarte. Comprender el lenguaje del miedo, del peligro o de la rabia te permite pasar de la culpa por sentirte así a una actitud práctica. Y es que, si entiendes el mensaje, puedes decidir si necesitas poner un límite, pedir un abrazo o reorganizar tu agenda para reducir el estrés.
Pide ayuda en nuestro gabinete de psicología de Vigo
No te recomendamos ignorar estas señales de forma sistemática, ya que el cuerpo acaba gritando. Tampoco olvide que el estrés crónico, la irritabilidad constante o los ataques de ira son el resultado de no haber atendido a tiempo pequeñas dosis de malestar, generando problemas más serios.
Pero ahora que ya lo sabes, busca la solución: pide tu cita en Emociónate y deja que te ayudemos a gestionar de verdad tus emociones.