Cada año, cuando los días se acortan y los relojes se retrasan una hora, muchas personas notan que algo se ha alterado en su estado de ánimo. Entre otras cosas, sienten más irritabilidad, dificultades para dormir, más pensamientos circulares por la noche, etc. ¿Es una casualidad? ¿Algún tipo de exageración? La respuesta es un “no” a ambas cuestiones: existen mecanismos biológicos concretos que explican por qué el otoño y el cambio de horario pueden disparar o intensificar la ansiedad. ¡Nuestros psicólogos de Vigo te lo explican!
El papel de la luz en la regulación emocional
La exposición a la luz natural regula la producción de serotonina, que es uno de los neurotransmisores más implicados en el estado de ánimo y en la sensación de calma. Cuando los días se acortan, esa exposición se reduce y con ella el nivel de serotonina disponible. Al mismo tiempo, la producción de melatonina, que en este caso es la encargada de regular el sueño, se altera porque el cuerpo recibe señales de oscuridad en momentos del día en los que antes había luz.
El cambio de horario como disruptor del ritmo circadiano
El organismo funciona con un reloj interno que sincroniza el sueño, el apetito, la temperatura corporal y los niveles hormonales. ¿Y qué sucede con este reloj cuando se produce el cambio de horario? Pues, aunque sea solo de una hora, se desincroniza de golpe. El resultado es de sobra conocido: hasta varios días o semanas de sueño de peor calidad, mayor fatiga, más dificultad para concentrarse y una sensación general de desajuste que en personas con tendencia ansiosa se traduce directamente en un aumento de los síntomas.
¿Por qué afecta más a quienes ya tienen ansiedad?
Las personas que experimentan ansiedad, que es uno de los trastornos que tratamos específicamente en nuestra consulta de psicología de Vigo, de forma habitual tienen un sistema nervioso más reactivo a los cambios. Es decir, un periodo de peor sueño, menos luz y mayor cansancio es suficiente para bajar el umbral de tolerancia al estrés y hacer que los pensamientos intrusivos o la tensión física aparezcan con más facilidad. No es que el otoño cause ansiedad de la nada: es que amplifica lo que ya estaba presente.
¿Cuándo es necesario pedir ayuda?
Si cada otoño notas que tu estado de ánimo cae de forma significativa, que la ansiedad se hace difícil de manejar o que el impacto en tu vida diaria es notable, es una señal de que vale la pena abordarlo con la ayuda profesional de un psicólogo especializado.
Tus psicólogos especialistas en ansiedad en Vigo
En Emociónate somos psicólogos especializados en el tratamiento de la ansiedad en Vigo. Así que no lo dudes: si este otoño la ansiedad está siendo más intensa de lo habitual, contacta con nosotros y nos vemos en la consulta.